martes, 21 de julio de 2009

La Preeclampsia y yo: día 14: 31 de mayo

Domingo, hoy no pasó nada raro,. Los doctores llegaron con los mismos residentes, explicaron mi caso y lo mismo de siempre: “Bueno, doctor, la paciente es una paciente de síndrome de hellp……..”. No les digo que siempre empiezan así, lo bueno de todo es que hoy mi gran amor Carlos estuvo conmigo todo el día en el hospital. Ya habíamos aprendido como vernos sin que fastidien las obstetras y el entraba de rato en rato y dependiendo que obstetra estaba de turno le dejaba permanecer en mi cuarto.
A la una, Paty recoge a Carlos para llevarlo almorzar a la casa y regresaba al instante, mis papás están orgullosos de él y le están agradecidos por todo el apoyo que recibo de él, me cuida y se preocupa por mí, tal vez, en algun momento, su familia o alguna persona piense que él es una persona que no le gusta hacer algunas cosas, pero aprendi que Carlos por mí haría todo.
Sé que el amor que siento por este hombre es lo mas grande que puedo sentir en toda mi vida y la prueba de todo era que cuando él estaba conmigo en el internado para señoritas mi presión estaba tranquila y ese día no me daban Nifedipino y las obstetras se sorprendían al ver eso y le permitían estar a mi lado, pero lo peor era cuando tenía que regresar, yo soy una llorona y con él lloro hasta por una mosca, me gusta que me seque las lágrimas, que me acaricie y me consuele, una sola mirada de él para mí es un consuelo.
Hablé con Carlos para hacer una pañalada con sus amigos, una reunión solo hombres y que cada uno lleve solo pañales, sabíamos que ya en cualquier momento mi bebé nacía y así como ropa que tenía un montón también necesitaríamos pañales y quería que Carlitos celebre y se relaje un poco con sus amigos tomando unos tragos. Sé que eso le haría bien, pero él no quiso, me dice que cuando salgamos del hospital celebraríamos una semana, teníamos que hacer una presentación formal para que conozcan al gordo, tenía pensado en un video con las fotos que me tomé con mi barriga, mes por mes, y así el bebé tenga un recuerdo desde el primer día de su existencia.
Carlos regresó a Trujillo en la noche, sin saber que al día siguiente conocería a su hijo...

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