jueves, 30 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 18: 04 de junio

Mi ojo derecho estaba hinchado ya que la presión estaba alta, ya estaba tranquila, cerca de mi estaba Carlos, hablábamos de cómo seria nuestra vida de ahora en adelante, hablábamos de nuestro futuro...hora de visita, en eso tenia que salir porque el doctor hacia la visita.

Llego el Dr. Román y me dijo que no me podía dar de alta ya que mi vida corría riesgo y el no quería ser responsable, así que no le dije nada, solo lo mire, por mi cabeza paso dejar todo y salir como una visitante mas, ya estaba cambiada, mi hermana me había traído ropa así que ya estaba lista para fugarme si no me daban de alta.

Regresó Carlos y le dije que el doctor No me iba a dar de alta, así que me puse a pensar, "pelear con el Residente Paredes del lazarte en Trujillo ayudo mucho, porque me acorde que el me había dicho que si no me quería quedar hospitalizada podía firmar mi alta voluntaria y salir, nadie me podía obligar a quedarme", así que hable con Carlos y me apoyaba en todo lo que le dije que iba hacer y me acompaño hablar con el Dr. Román, saque fuerza de donde no la había y trate de no llorar y con una voz fuerte, pero tranquila tome control de la situación y le dije al Dr. “En este momento de mi vida es imposible que mi presión este normal”, “Espero que usted entienda mi situación y me pueda apoyar para poder salir y enterrar a mi hijo”, “hay dos opciones: referirme nuevamente a Trujillo o firmar mi alta voluntaria” así que el Dr. Román me ayudo y me dijo que firmara mi alta voluntaria, me fui a mi cuarto y espere, firme todo y pude salir del hospital sin nada, con las manos vacías, adolorida, con un corte que va ser el recuerdo vivo que él nació, vivió y Dios se lo llevo.

Vele a mi Bebe con mi familia y con gente que pensé que nunca harían algo por mi y ahora les agradezco en el alma el haber rezado el rosario para mi angelito y a las 5:00 p.m. enterré a mi hijo en el cementerio del Carmen.

Regrese a mi casa con Carlos, no podía llorar, tenia que ser fuerte para el, tenia que ponerme la coraza de siempre, decirme a mi misma “ya basta” mi caballito es tan bello que Dios quería tenerlo de ángel, quiero pensar eso que llenarme de odio mi corazón.
Estoy en el baño con Carlos tomando una ducha, el mejor baño que me he dado después de 18 días, donde vi que mis miedos, dolores, tristezas, penas, anhelos, ilusiones, esperanza, todo se iba por el desagüe y así todo acabó...
END

viernes, 24 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 17: 03 de junio

No pude dormir, desde el lunes no duermo, talvez duerma por rato pero no me doy cuenta, me siento cansada, pero eso no me vence para salir adelante y recuperarme rápido para ir a ver a mi bebe, son las 11:00 a.m. y llego mi cuñada Melva con Carmen la esposa del hermano de Carlos, estoy tan feliz que ellas estén acá, son unas personas especiales, hoy es cumple de Melva y me siento honrada y nunca olvidare que su quema la paso viajando para poder verme y saludarme.

Coordinan con mis padres y se van a comer cuy, me fui a mi cuarto ya estaba servido el almuerzo, la señora que repartía el almuerzo era un sol conmigo, en la noche me llevaba mi leche o sino mi anís, me llevaba mi fruta y siempre me hablaba la señora de Dios y de esperanza.

Almorcé y de un rato me fui a ver a mi Caballito y la enfermera me permitió estar un rato con el, así que le hable de lo mucho que lo habíamos esperado, que papá siempre estaba afuera cuidándonos a los dos y siempre íbamos a estar con el, la enfermera se dio cuenta y me abrió una ventanita de su incubadora y olí su olor y pude verlo de mas cerca sin el brillo de la maquina, solo fue un rato ya que me dio miedo que le vaya a entrar algún microbio y no quería que eso pasara, así que lo cerré, antes le pregunte si podía tocarlo y como estaba con la via me dijo que mejor no porque tenia que estar sin la via, entonces quedamos que al día siguiente podía hacerlo, lavándome bien y desinfectándome con alcohol y para esto ya el suero se había acabado y la vía le iba a decir a la obstetra para que me la quite ya que era 3 días tiempo suficiente para cambiar la vía.

Llegue a mi cuarto feliz, le conté a Itamar de lo que sentí al ver a mi bebe y que mañana lo iba a tocar y que estaba reaccionando bien y talvez mañana le quiten el respirador, pero me sentí que tenia mucho calor, me mire en el espejo y tenia una sombra roja en mi cara, tuve miedo, me acosté en mi cama y trate de relajarme, no quería que me subiera la presión o me pase algo ya que mañana lo tocaría a mi bebe.

Regresaron para la hora de visita y se despiden de mi Melva, Carmen y Luchito que habían venido a visitarme, me siento tan bien que ellos estén acá, siento que me quieren y que estoy haciendo las cosas bien para que ellos me muestren su cariño de esa manera, junto con ellos llega mi Tia Maritza, mi mejor amiga Conchito, Paty mi hermana, mi Mamá y mi esposo Carlos, por primera vez estaba feliz que haya mucha gente a mi alrededor.

Termino la visita, Carlos se quedo conmigo y empecé a llorar sin motivo, solo tenia ganas de llorar y no sabia porque, llego la hora de que se vaya a cuidar a Armandito y después de un rato que el obstetra llego a medir mi presión me pude escapar y fui donde Carlos y lo abrace y seguí llorando, creo que me desahogue de todo lo que no había llorado en dos semanas o me dio depresión post parto, pero me sentí bien así que me fui a mi cuarto a dormir y el se quedo a lado de Armandito.

Me tome una pastilla para poder dormir y como a las 3:00 a.m. llego Carlos, me despertó y me dijo “Armandito esta mal” “Pensé que debías saberlo” así que fuimos y esperamos a que alguna enfermera salga avisarnos, en eso vimos llegar sangre y llego una maquina grande y después de un rato llamo una enfermera Gonzáles Man y fue Carlos y como se demoraba entre a UCI y estaba saliendo Carlos y me dio la peor noticia que me pudieran ver, es como si me estaban sacando el corazón, el dolor que había pasado en dos semanas de mi síndrome de hellp no era nada a este dolor que estaba sintiendo, no sabia que hacer, no pensaba, no atinaba a nada, me dieron a mi bebe para poder abrazarlo, lo bese y le dije que lo amaba que los 3 días que el me había regalado de ser madre y conocerlo, eran para mi lo máximo, llore, llore hasta mas no poder.

jueves, 23 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 16: 02 de junio

Me vino a ver temprano mi esposo, a darme un beso que me haría sentir mucho mejor, dolor no había, podía respirar bien, me sentía mucho mejor, me contó del bebe y me enseño su única foto que tengo, mi hermana Patty la tomo cuando el bebe salía en su cunero hacia cuidados intensivos, tenia una mano tan delicada y grandota, espere que pase visita el doctor y le pedí que me saque la sonda que me habían puesto y el doctor accedió, me receto un montón de pastillas, en cuanto se fueron me levante despacito, me dolía hasta el alma, pero eso no importaba tenia que estar de pie en la tarde, tenia que caminar hasta UCI para ver a mi BB, Itamar estaba desesperada ya que tenia miedo que se me salga un punto de la cesárea, me decía a cada rato “Échate tranquila, recién sales de sala” para esto camine hasta la puerta del cuarto, orine sola sin ayuda de nadie y menos utilice una chata para orinar, mentalmente me repetía que el dolor no existía que todo era psicológico, así que me daba ánimos pero era mentira, el dolor estaba existía, el peor que podía sentir, sentía que me jalaban todo por dentro y caminaba agachada, no podía pararme bien, solo pensaba en Armandito que tenia que prepararme para poder caminar hasta UCI.

Al terminar la visita, Carlos ya había hablado con la doctora de UCI para poder conocer a mi bebe, así que con la ayuda de mi Mamá y el permiso de la Obstetra pude llegar a UCI y ver junto a Carlos a mi Armandito, era hermoso, sus ojitos los abrió solo para mi, su mirada hizo que el dolor desapareciera, no pude contenerme y llore de alegría, observe su cuerpecito, tenia un color lindo, sus ojos de Carlos, mi nariz, sus manos y pies eran grandes, solo lo vi un momento ya que es un sitio donde los tienen con respirador y no quería incomodar a las enfermeras y menos llevar algún microbio donde estaba mi Armandito, mi caballito ….

Llegue a mi habitación con ayuda de mi esposo que estaba con nosotros y se quedo como hasta las 10 de la noche que se fue donde estaba nuestro bebe, nunca nos abandonaba y eso nos daba ánimos de seguir adelante, de sentir que no estábamos solos.

miércoles, 22 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 15: 01 de junio

Llegaron los doctores a la visita, revisaron mis análisis y decidieron que debían operar, no podían esperar mas, mi vida corría peligro, ya no era el bebe, era yo, yo estaba tranquila, sola me daba fuerza, sabia que no habia otro dia más, asi que tenia que estar serena para que todo salga bien, no hice ni una pregunta, solo escuche y acepte lo que decian los doctores, mis plaquetas habian bajado a 50 eso era malo podia convulsionar.

Llame a Carlos y me dijo “Estoy saliendo” esas palabras para mi eran mi tranquilidad, estaba sola y serena, aparte ya había pasado por este momento, me levante, arregle mis cosas, me bañe, llego una técnica y me preparo para ir a sala, Itamar la chica con la que compartía cuarto conmigo se sorprendía que verme tan calmada que nos pusimos a conversar, vi una hora prudencial llame a Patty y le dije que ya era hora que le avise a Valentin.

Hoy cumplo 28 semanas, me encomendé a Dios y la Virgen de la Puerta, mi vida está en manos de los doctores, pero la ultima dedición la tenia Dios, y yo tengo toda la esperanza que todo salga bien, escuche muchas historia de bebes de menos de 7 meses que viven y ahora son todos unos profesionales, porque entonces no podia ser mi caso, tengo las ganas de tener a un bebe, tengo la posibilidad de darle una buena vida a este bebe y lo mas importante es que los tres formariamos una gran familia con mucho amor y respeto.

Tenia todo listo y la llamé a mi Mama, en eso llego con Patty, Valentín estaba arreglando todo ya que el era mi anestesiólogo, para esto había escrito una carta para Carlos que mi Mamá le tenia que entregar, ya que cuando el llegaba yo ya estaría en sala, en aquella carta le decía cuanto lo amaba y que el debía estar con nuestro bebe yo iba a estar sedada para el dolor así que yo pasaba a ser secundaria pero nuestro bebe iba a sentir que el estaba a su lado y que hoy día 01 de junio empezaba una hermosa aventura para los dos.
Ese dia llegaron mi suegra la Sra Beita, Cesar, Fanny y sus hijos, me alegre tanto que Carlos estaba acompañado ya que me imagine que el estaria mas asustado que yo.
Son las 2:30pm llega un técnico y me llevan a sala, llego la hora, solo un beso de Mamá hace que todo parezca fácil, estoy cubierta con una sabana del hospital totalmente desnuda, en sala hay un montón de personas de color verde, me estaba poniendo nerviosa, en eso solo pude reconocer los lentes y los ojos achinados de mi cuñado, donde él me moviliza hasta sala de operaciones y arregla todo para la operación, con el estaba segura, me sentía tranquila que el estaría en ese sitio tan frío, deberian poner unos cuadros decorativos pienso mientras estoy en sala viendo los doctores y enfermeras pasar.

Nunca olvidare su expresión del chino, estaba mas nervioso que yo, en eso uno de sus colegas le dice “Chinito cálmate, todo va salir bien” y el le contesta “Todo tiene que salir bien, si este es como mi hijo” en eso mi cuña me dice ya chinita respira profundo y duerme…………..

Me desperté en una sala mas fría y solo quería estar en mi cuarto, reponerme para ver a mi hijo, quería ver a Patty, mi hermana, yo sabia que ella podía entrar y podía preguntar por Armandito, en eso me ponen casi a la puerta y abren la puerta y la cabeza de mi hermana se asoma y me ve y me hace un gesto que todo salio bien, entonces me tranquilicé, pero no pude dormir, veía como se llenaba la sala de recuperación con hombres y mujeres que llegaban de sala de operación, a mi me inyectaban a cada rato un montón de cosas heladas, cuando salí pude ver a mi Carlitos esperándome en la puerta y junto con la enfermera me pudo llevar a mi cuarto y solo se que se quedo en el hospital a dormir en la puerta de UCI donde estaba nuestro bebe que había nacido pesando 1 kilo, era tan feliz que ni sentia dolor, queria pararme y ver a mi bebe, mi Mamá no se pudo quedar en el cuarto a cuidarme asi que se quedo en la parte de afuera y de rato en rato se iba a verme al cuarto. Recuerdo que esa noche no pude dormir, me la pase rezando y agradeciendo a Dios por la felicidad que sentia en ese momento, tenia TODO a un esposo maravilloso y a Armandito.

martes, 21 de julio de 2009

La Preeclampsia y yo: día 14: 31 de mayo

Domingo, hoy no pasó nada raro,. Los doctores llegaron con los mismos residentes, explicaron mi caso y lo mismo de siempre: “Bueno, doctor, la paciente es una paciente de síndrome de hellp……..”. No les digo que siempre empiezan así, lo bueno de todo es que hoy mi gran amor Carlos estuvo conmigo todo el día en el hospital. Ya habíamos aprendido como vernos sin que fastidien las obstetras y el entraba de rato en rato y dependiendo que obstetra estaba de turno le dejaba permanecer en mi cuarto.
A la una, Paty recoge a Carlos para llevarlo almorzar a la casa y regresaba al instante, mis papás están orgullosos de él y le están agradecidos por todo el apoyo que recibo de él, me cuida y se preocupa por mí, tal vez, en algun momento, su familia o alguna persona piense que él es una persona que no le gusta hacer algunas cosas, pero aprendi que Carlos por mí haría todo.
Sé que el amor que siento por este hombre es lo mas grande que puedo sentir en toda mi vida y la prueba de todo era que cuando él estaba conmigo en el internado para señoritas mi presión estaba tranquila y ese día no me daban Nifedipino y las obstetras se sorprendían al ver eso y le permitían estar a mi lado, pero lo peor era cuando tenía que regresar, yo soy una llorona y con él lloro hasta por una mosca, me gusta que me seque las lágrimas, que me acaricie y me consuele, una sola mirada de él para mí es un consuelo.
Hablé con Carlos para hacer una pañalada con sus amigos, una reunión solo hombres y que cada uno lleve solo pañales, sabíamos que ya en cualquier momento mi bebé nacía y así como ropa que tenía un montón también necesitaríamos pañales y quería que Carlitos celebre y se relaje un poco con sus amigos tomando unos tragos. Sé que eso le haría bien, pero él no quiso, me dice que cuando salgamos del hospital celebraríamos una semana, teníamos que hacer una presentación formal para que conozcan al gordo, tenía pensado en un video con las fotos que me tomé con mi barriga, mes por mes, y así el bebé tenga un recuerdo desde el primer día de su existencia.
Carlos regresó a Trujillo en la noche, sin saber que al día siguiente conocería a su hijo...

lunes, 20 de julio de 2009

La Preeclampsia y yo: dia 13: 30 de mayo

Por fin lo voy a ver, los doctores están haciendo una junta para ver si me operan ya que mis plaquetas están bajas y me puede venir una hemorragia y mi visión ya no es la misma, esta borrosa.

Estoy sin desayuno, preparada para la cesárea y todos están alarmados, los veo a los residentes, internos hablar por el pasillo del síndrome de hellp, ósea YO, entro en pánico, pero mi Mama esta hay así que tengo que estar tranquila, así que mejor duermo y me olvido de todo, pero no puedo dormir pero igual cerré los ojos, sabia que mi cuñado estaba conversando con los Doctores, así que por una parte estaba tranquila ya que Valentín me cuidaría y tomaría la mejor decisión.

Llego Valentín al cuarto y me dice que no me iban a operar y me enojo conmigo misma, con todos, quería gritar, llorar, agarrar a golpe a alguien, la incertidumbre te hace pensar en muchas cosas y mas si esta en peligro tu vida y lo mas importante por lo que estoy peleando, por el por Armando y me pongo a pensar y hacer muchas preguntas a mi misma ¿Estará bien en mi vientre?, ¿Soy una bomba de tiempo?, ¿Seré mala en querer que nazca?

Valentín me empieza a explicar lo de los análisis que no iba bien que o tenia que repetir todo en particular y me cerré y me enoje con el, le dije que no entendía y me di media vuelta, estuve tensa todo el día, la tenia a mi Mama a mi lado y quería aparentar ser fuerte, ningún doctor en ese momento me daba esperanza para mi BB y a mime miraban como una desahuciada.

En la noche ya mas calmada con la compañía de Carlos lo llame a Valentín y le pedí disculpa y me entendió como siempre lo hace, ya Carlos me explico como habían pasado las cosas y porque habían sucedido, los doctores ven que una hora, un día mas de vida es mejor para mi bb así que tenían que mantenerme hasta lo ultimo controlada y de emergencia llevarme al camal como siempre he llamado a sala de operación.

viernes, 17 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 12: 29 de mayo

Son las 9:00 a.m. y vi que ya estaban listos el doctor Camacho con los residentes y alumnos, empezaron por los cuartos del fondo y dieron de alta a 20 camas, era pura diversión porque al mediodía desfilaban las pacientes, saliendo con sus cosas, algunas con bebe, algunas sin nada, tal vez las recogian a sus bebes en la cunera y no me daba cuenta.
Pero lo malo que para la tarde ya esas camas estaban llenas.
Ese dia estaba conmigo Carlos, el hospital era como su casa tambien, casi podría decir que se internó junto conmigo, hubo muchas personas que nos apoyaron, la suerte que él trabaja con gente que me quiere y lo apoyaron en su trabajo.
Hasta el mismo rector, el Dr. Guerra estaba preocupado por mi estado, todos los chicos de imagen de la UPAO llamaban a Carlos para preguntar por mi y por el bebe, también me llamaba mi amiga Cecilia, Pato, mis amigas de El Golf.
Carlos se quedaba conmigo hasta la una de la tarde que se iba almorzar a mi casa y regresaba a las 3:00 p.m., a veces estábamos en el cuarto y otras estábamos en el pasadizo o en la entrada, por las ventanales que había en el hospital, donde se podía ver el centro comercial, tenía tantas ganas de salir y ver tiendas, ver algo más que doctores, agujas y todo eso.
Para la tarde vino a visitarme mi mamá y un rato mi hermana, que con toda esta situación a ella le tengo que agradecer toda mi vida por todo el apoyo que me daba, estaba pendiente de mí y de Carlos, ahora estamos mas unidas que nunca.

jueves, 16 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 11: 28 de mayo

Lunes, son las 4:00 a.m. y llega un vampiro de 50 años más o menos, totalmente canoso y prende la luz del cuarto y llama Rosita Mori y le respondo Rosina Man y me da la razón y me dice :“cierto”. Entonces respiro profundo y me doy ánimos, solo pienso en mi bb, que todo es por él y le digo: “Tiene que buscar algún sitio de donde sacar” y me responde el vampiro: “Pareces colador”. Y me saca una sonrisa, son casi dos semanas donde todos los días muy temprano me sacan sangre para ver mi plaquetas y otras cosas más que solo es poner buena cara y respirar profundo para ese pinchazo, al último hay dolores mas grandes en este mundo y mas duraderos.
Llegada la noche tenemos que escuchar todo lo que hablan los residentes e internos y obstetras del piso 4 de obstetricia del HNAAA, no pueden creer cómo hablan, puros chismes de los doctores y su vida privada, esa noche nos tocó un residente nuevo que le pusimos “Alejandro Fernández”, era un tipo muy bueno, pienso que era así, ya que había trabajado en la sierra y sé que los doctores que empiezan en la sierra, en la parte mas pobre, son personas con una muy buena calidad humana.
También había dos obstetras jóvenes, a una le pusimos Gloria Trevi ,ya que tenía su pelo igualito a la Trevi, y a la otra le pusimos "La habladora", ya que cuando venía al cuarto nos aconsejaba o contaba algo de su familia, la vida en el hospital puede ser buena y divertida.
Ese día también hubo muchas pacientes que llegaron de emergencia, era un lío en piso, ya que no había camas, las pacientes estaban en pasillo, ese día vi que mi caso no era nada comparado a la que otras chicas pasan con la preeclampsia, había un caso que la chica llegó convulsionando, otra que el bebe ya había muerto dentro por la presión alta, esa noche pensé mucho en mi bb, en todo el futuro que teníamos, en todo lo que íbamos a vivir los tres y pude quedarme dormida, soñando en lo que me esperaba al salir de este hospital junto con mi bebe y Carlitos.

miércoles, 15 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 10: 27 de mayo

Todos mis días empezaban a las 4:00 a.m., con la llegada de los vampiros para sacarme sangre, a las 5:30 a.m. llegaba la obstetra a checar mi presión y monitorear a mi caballito, así le había puesto yo, porque era un caballito su corazón y se movía como nadie, las hacía padecer a las obstetras.
A las 6:00 a.m., llegaba una técnica para ver cuánto había orinado, me pesaba y se iba y a las 8:00 a.m. llegaba la chica de Silsa, ella se encargaba de limpiar, pero con su palo golpeaba mi cama, esta chica era una desgracia para la limpieza y era bien seria que a mí me daba miedo decirle algo, así que aguantaba todas las mañanas que limpie de una manera horrorosa el cuarto.
Le tocó el turno a Delia, la única obstetra con quien mi caballito no quiso hacerse escuchar, ella hasta se molestó y me dijo que esos aparatos no servían, así que ella lo escuchaba con el estetoscopio, yo me quedaba mortificada porque no lo escuchaba y solo me quedaba confiar en su palabra.
Cuando llegó la doctora Lidia, una obstetra muy buena, un ángel, me hablaba bonito y su trato era muy bueno, le conté que estaba preocupada porque no lo había escuchado a mi bebe, así que la doctora me dijo que me iba monitorear con la máquina con papelito, es una máquina donde ven los latidos del bebe y los míos, pero salen en un papelito como un electro y al cabo de 20 minutos estábamos más tranquilos, pues vimos que mi bebe, aparte de caballito era un travieso que quería hacernos sufrir un poco y bueno de paso hacerle trabajar a la doctora Lidia.
Para la tarde, llegó Pepe Lucho, así llamábamos al doctor Malca, conversamos un rato y me dijo que solo Dios sabía la suerte de mi bebe, había niños de 6 meses que llegan y se van a sus casas y había niños que llegaban y nunca salían, pero yo confiaba que todo estaba bien, me sentí segura que todos estaban pendientes de la llegada de mi bebe, no de mí, porque yo en este momento me sentía secundaria, yo no importaba, él era el importante, él era por el que todos estaban sacrificando su tiempo de estar pendientes de mi Armandito, de mi bendición.
Mi salud se está deteriorando, lo siento, y lo peor es que los doctores me lo afirman, ahora duermo media sentada porque el pecho se me cierra, siento que me ahogo, mi nariz tiene una especie de alergia y no puedo respirar, mi visión no es buena, está media borrosa, ya no veo el cartel de al fondo de una casa evangélica y mi presión no baja la mínima de 110.
El único consuelo que tengo para resistir todo es una patadita, un simple movimiento de mi Armandito, ese caballito que escucho siempre cuando lo monitorean y les hace la guerra a las obstetras de esconderse.
Ahora sé que ser madre es una tarea difícil, pero que uno es capaz de aguantar todos los dolores del mundo por su hijo.

martes, 14 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 9: 26 de mayo

Me desperté mucho mejor en ánimos, llegó el doctor Camacho, que era el jefe de piso y siempre con el apoyo de Jaime, el primo de Carlos que trabaja en Lima, en ESSALUD, pudimos coordinar para que estén atentos en la evolución de mi embarazo.
Todos los doctores sabían quién era yo y porqué estaba hospitalizada, estaba tranquila, me sentía segura, nada me iba a pasar, me cuidarían bien a mí y a mi bebe, después se coordinó con el doctor Malca, amigo de mi cuñado, él es jefe del área de Neonatos, así que se presentó una chica que trabajaba ahí y nos indicó que todo estaba listo, preparado para cuando venga mi bebe.
En la cesárea iba a estar mi cuñado, que es anestesiólogo, con él iba a estar más tranquila, más segura de entrar a esa sala tan fría, él me iba anestesiar y cuidar en la operación, dicen que la mayoría de muertes se dan por culpa de la anestesia.
Yo tenía miedo de cualquier cosa menos de la anestesia, sentí que podía dar más yo, poner toda mi fuerza, mi paciencia para poder aguantar un día más que para mi bebe era una semana de vida, no me importaba las agujas, las malas noches, los dolores, nada importaba, nada existía con tal de ver la cara de mi bebe, esa iba ser mi recompensa, la mirada de mi bebe.
Ese día, Carlos había llegado temprano a Chiclayo y mi hermana Paty lo hizo entrar al hospital y pude ver y abrazar a mi gordo, él es mi otra mitad, dicen que las almas gemelas no existen, bueno, se equivocan, si me preguntaran por qué estás enamorada de Carlos, yo solo les diría que vean su mirada y verán que su alma pura y limpia y enamorada de mí se ve reflejada en una mirada con brillo.
Se quedó todo el día conmigo, conversamos de cómo está la casa, de las cosas que teníamos que pagar, yo no quería que viaje todos los días porque eso me iba preocupar más, así que le pedí que solo viaje los fines de semana y así quedamos, al principio él se resistió, pero al último aceptó para mi tranquilidad, se fue almorzar y regresó y cuando terminó la visita se fue para Trujillo.
Lo que mas me gusta de mi relación y lo he valorado más aún en estos días que no estamos juntos y que podemos pensar en la soledad de la noche, es que tratamos de mantener una relación con mucho respeto y mucha comunicación, hacer las cosas que nosotros queramos, pero siempre contando con la tranquilidad del otro, que nunca nos olvidemos de decir al oído “TE AMO” o decirnos cosas bonitas, un beso de él es como el suero que me ponían para sentirme mejor.

lunes, 13 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 8: 25 de mayo

Llegó el doctor Paredes y ni revisó mi historia, sólo me dijo “Usted se va a Lima”, en cuanto se dio vuelta revisé mis resultados de mis análisis y vi que estaban peor que el día anterior y le pregunté qué pasaba si mis plaquetas bajaban y me contestó con voz de doctor experimentado que yo iba a sufrir daño hepático y que iba terminar haciendo diálisis. Yo no le dije nada y cuando llegó el doctor Olivencia le dije lo que el doctor Paredes me había comentado y es por eso que me estaban refiriendo a Lima. En eso, toda mi rabia que sentía por este doctor se desapareció, ya que el Dr. Olivencia, un doctor con experiencia, humano, le preguntó con cuál de las dos manos quería que le cayera un cachetadon y yo voltee a mirarlo y me reí en su cara.
El Dr. Olivencia me explicó que a mí me estaban refiriendo, ya que en el Lazarte no había una buena sala de neonatos y a mi bebe no podían atenderlo en ese hospital. Y le dijo al susodicho que tenía que tener mucho cuidado, ya que yo podía demandarlo por lo que estaba diciendo, y que leyera un poco más las historias, que se actualizara, él tenía que pasar visita en la tarde a las hospitalizadas y nunca lo vi pasar por la sala ni una tarde y siempre que llegaba en la mañana, parecía que había dormido muy bien. Este doctor es considerado por todos los doctores como un ocioso y una persona con mente chiquita, creo que hasta Rosita sabía mas de medicina que este residente. El doctor Olivencia le dijo qué tenía que estudiar, ya que él mismo iba a redactar el examen escrito, espero que repita para que aprenda un poco más, por eso para los que están atendiéndose en el Lazarte, en el área de Módulo de la Mujer, por favor deben tener cuidado del residente Genaro Paredes, no es buen doctor y miren que yo tuve que compartir con él una semana.
En eso, llegó Margarita, ella es una persona que desde que tenía 5 años ha visto por mí de una manera muy especial, amiga de toda la familia, mis hermanos la quieren y la respetan, siempre le dicen señorita Margarita, solo yo que le digo “Marga”, es lo máximo. Bueno, llega y hace los papeles de la transferencia a Chiclayo, ya que a Lima no podían aceptarnos pues en la sala había un virus, así que solo esperamos a la ambulancia para que me lleven a Chiclayo. El chofer era amigo de Marga, así que me pude ir con mis papás y las maletas, nos fuimos conversando y riéndonos, ya que se iba a prisa la ambulancia, tanto que lo hicimos en dos horas y media y solo paramos en un pueblito en el camino para comprar gaseosa. Llegamos al HNAAA (Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo) por emergencia y el doctor Carpio, un interno que fue lo máximo con todas las chicas en el hospital, este doctorcito va a llegar muy alto y va a llegar a ser un grande.
Ingresé al hospital y me preguntaron un montón de cosas, me pusieron una vía, me revisaron como revisan a un cachorro, que no tenga ni una pulga para poder aceptarlo, me despedí del doctor Carpio y a mí me subieron a piso, que era al 4 piso, me instalaron en una habitación al fondo y como era tarde yo estaba reocupada que ya no iba a cenar, en los hospitales sirven la cena máximo hasta las 6:00 p.m., de ahí tienes media hora para cenar porque si no, regresan y se llevan la fuente, pero bueno creo que sobró una fuente y me la dieron. En eso, llegó la obstetra, muy joven, buenísima gente, y me pasó a una habitación, la 3B, que estaba al frente de la estación de obstetrices, ya que era una paciente de alto riesgo y tenia que tenerme cerca de ella. Como a las 11:00 p.m., llegó una chica de 18 años que recién le habían hecho una cesárea de emergencia por preeclampsia, claro la bb ya tenia 8 meses y medio.
Los cuartos eran de dos camas y un baño súper chiquito, una ventana grandota del tamaño de toda la pared, era mucho mejor que la habitación común de 9 camas y un baño. Al menos, había pasado del internado publico a un internado particular.

viernes, 10 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 7: 24 de mayo

Domingo, los doctores brillan por su ausencia, solo vino Gregorio, o sea el residente Paredes, así lo habíamos bautizado Meche, Liz y yo. La suerte que hoy no hay pinchazos, las obstetras que debían llegar cada dos horas a monitorearnos llegaban cada cuatro horas y las técnicas ni se asomaban, todos decían que todos estaba en sala de operaciones.
Yo dormí como pagada hasta que llegó la hora de almuerzo cuando me paré a lavarme, almorcé, comí mi fruta que todos los que me visitaban me llevaban, reposé y me levanté a arreglarme para recibir a mi visita que era mi mamá, papá y mi Carlitos. Cuando él llegaba, todo se me pasaba, el dolor, aburrimiento, todo, solo una mirada, un beso de él era como mi calmante, mi nifedipino para la presión, es que cuando estoy con él, es como si solo existiéramos los dos en un mundo distinto al que viviéramos, los dos hacemos que la vida sea distinta, nuestra vida llena de alegría, planes, futuro.
Arreglé un poco mis cosas para que mi mamá se las llevara a casa para que me trajera algo limpio, pijama, toalla, medias, otras cosas más, tenía una mochila que me acompaña siempre, una ploma que entra de todo y tiene varios bolsillos exteriores para guardar de todo y en orden, guardé y limpié mi mesa auxiliar, ya que estaba todo en desorden, mi cajón estaba malogrado y no abría, así que mis cosas estaban afuera o dentro de mi mochila.
Ese día, Liz se escapó del hospital, era el cumpleaños de su mamá que habia llegado de EE.UU., así que por nada se podía perder el almuerzo, ya habíamos visto una puerta que daba a los consultorios sin que la vigilante nos viera o se diera cuenta. En una bolsa, llevó su ropa para cambiarse en el baño público de los consultorios y salió como cualquiera del hospital y regresó a la hora que terminó la visita, vestida con bata que ya se habia cambiado en el mismo sitio. Ese día fue un chiste porque solo sabiamos eso Meche y yo, las otras chicas que estaban en el cuarto ni se daban cuenta.
Mi amiga Maribel tambien fue a visitarme, ella es una amiga que cuando llegué a Trujillo la conocí para la inauguración de la oficina donde trabajo y de ahí somos inseparables, cuando era soltera, los domingos salíamos a nuestro domingo familiar, las iba a recoger con su hija los domingos en la mañana y nos ibamos a pasear hasta que llegaba la noche y nos despediamos, es una buena persona y una buena madre aunque ella no lo sepa a veces, es una buena madre.

jueves, 9 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 6: 23 de mayo

7:00 a.m. Llegó el residente Paredes, como siempre revisó las historias y después de una hora llego el doctor Rivero con otro médico, Paredes presentó el caso y llegaron a la conclusión que tenían que prepararme para una cesárea de emergencia, ordenaron que me saquen sangre para ver mis plaquetas por emergencia y, según ese dato, me cesareaban. No les importaba mi bebe, a ellos solo les importaba mi vida, ya que si mis plaquetas bajaban mucho entonces a mí me podía dar una convulsión o me venia en hemorragia, así que me pusieron una vía y no me dieron desayuno. Llamé a mi cuñada y le dije que llame a Cesar, su hermano que es doctor, para que venga hablar con los doctores, estaba súper nerviosa, me puse a llorar, primera vez que iba a entrar a un quirófano y una semana en ese hospital y vi que a los doctores les faltaba la parte humana, tal vez sabían del tema, tal vez eran buenos doctores, pero les faltaba ser más humanos, que dejasen de ver a los pacientes como un pedazo de carne.
No le avisé a Carlos para no preocuparlo, sabía que estaba en una reunión y salía a las 11:00 a.m., estaba tranquila por una parte, ya que Melva estaba en la puerta para cualquier cosa, tampoco le avisé a mis papas porque me imaginaba que mi mamá ni bien colgaba ya estaría en la puerta del hospital y mi papá con la paciencia que le caracteriza iba a discutir con mi mamá. Ellos son unas personas muy especiales, cuando discuten y eso lo hacen ahora que están en la tercera edad, porque nunca vimos una pelea de mis papas y si lo han tenido lo han hecho en la privacidad de su dormitorio.
Llegó César, ya había hablado con el doctor Rivero, habían revisado mis plaquetas y no me iban a operar, que alivio sentí, la sangre me volvió a la cara, el oxigeno al cerebro, todo se normalizó en mí, sentí una paz y ganas de abrazar a mi cuñado, pero no lo hice, solo le agradecí por estar hay apoyándome.
En la tarde, llegó Carlos con mis padres, nos reímos de ese momento y como no habia almorzado Carlos se encaletó mi comida por su ropa, parecía esas personas que pasan droga, pero la gente que llega a ver a sus pacientes hacen eso para llevarles un poco de fruta o comida, ya que no dejan pasar nada y en la puerta te lo quitan, es un horror a parte de que solo dejan ingresar a dos visitantes por paciente, en mi caso se turnaban para poder ingresar.

miércoles, 8 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 4: 21 de mayo

Me desperté, no, no es la palabra correcta, porque nunca dormí, fue una noche espantosa, cuando pude pegar un ojo llegó Rosita, una chica con retardo a dar a luz y estaba con dolores, la pobre al día siguiente, nos contó su Mamá, que Rosita de cólera porque su mamá salió un rato, pujo tan fuerte que su hija nació en forma natural.
También llegó una chica de la selva que era su séptimo hijo, llegó con su esposo, hizo bulla de los mil demonios, se iba al baño a cada rato, prendía la luz, estaba gimiendo con los dolores y de repente se fue a sala y despertó con su hijo.
Después llego una chica con su bebe y toda la noche lloró la bebe y ella le hablaba con voz de pito “quiere mi tetita, tome mi tetita”. Esta frase nos hizo reír todo el día en el hospital con las chicas, imagínense si pude pegar un ojo, NADA, me desperté de mal humor, renegando con ganas de largarme a mi casa y descansar en mi cama.
Llegó el residente Paredes y me peleé con él, la suerte que él sabía que yo tenía la presión alta porque el malcriado, atorrante de este “doctor”, se puso de boca a boca conmigo y me dio un dato que más adelante me sirvió y me dijo que podía firmar mi alta voluntaria y que me podía ir a mi casa y qué esperaba, si estaba en un hospital, se me subió la presión, me dieron Nifedipino y listo, me dormí en la mañana y desperté de buen animo a seguir fastidiando a Meche y a Liz, con las únicas con quienes habíamos hecho amistad, ya que éramos las únicas que habíamos entrado juntas y teníamos el mismo sentimiento de salir de este internado publico. Así le decíamos, ya que las obstetras nos gritaban si no estábamos en cama, si nos subía la presión, si los análisis salían alterados o porque renegábamos con la limpieza del baño, ya que las que llegaban en trabajo de parto se les rompía la fuente o sangraban en el baño y las cochinas así lo dejaban, ni avisaban a los de la limpieza para que lo limpien, era terrible, yo ya estaba loca, para no hacerlo nos turnábamos para gritar a los de la limpieza un día cada una.
Hora de visita, me fui afuera del dormitorio, en el pasillo, a esperar a mi única medicina para poder estar en este sitio y llegó Carla, una buena amiga, esposa de Koky, amigo de Carlos, me sorprendió mucho su visita, me hizo sentir muy bien, ya que eso me hace ver que soy buena persona y me hago querer rápido o la otra opción es que aprecian mucho la amistad que tienen con mi esposo que yo vengo dentro del paquete.
Llegó también el señor Martín, mi suegro, tan bello él, una persona que con una sola mirada te trasmite tranquilidad y aun no quieras te arranca una sonrisa.
"Tengo tanta suerte", me pongo a pensar, que tanta gente me venga a visitar……

martes, 7 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 3: 20 de mayo

Todas las mañanas llegaba el residente Paredes dejaba las historias a los pies de nuestras camas y los revisaba y aprendíamos poco a poco de nuestros males y de otros, ya que todas hacíamos preguntas y él nos enseñaba, aprendí a revisar mis análisis que me hacían, en qué valor debían estar mis leucocitos, plaquetas, úrea, creatinina, proteínas.
Después de una hora llegaban dos doctores con un montón de alumnos y empezaba la función, el residente Paredes presentaba el caso de cada una de las pacientes y empezaban los doctores a preguntarle, a tomarle un examen oral tanto a el como a los alumnos, era un espectáculo, me gusta eso ya que nunca había visto algo así y para mi eso era una distracción de una hora.
Solo había pasado un día y medio y ya quería irme, me sentía sola, triste, mis lágrimas salían solas al verme sola y en un sitio donde no queria estar, ya en la tarde "hora de visita" tenía que poner mi mejor cara para mi mamá y Carlos, para que no se preocupen y se vayan a descansar tranquilos, aparte a Carlos lo veía preocupado, así que para qué darle un preocupación más, a quien más amo en esta vida.
Esa tarde, llegó la señora Beatriz, mi suegra, nunca pensé que tendría tanta suerte de tener como dicen una segunda mamá, la familia de Carlos es como la mía, unida, con padres que llevan una relación sólida y con sus hijos una relación de padres-amigos, también llegó mi querida niña Jessie, la sobrina de Carlos, que con su sonrisa y una caricia la preocupación pasa rápido, si tuviera una niña me gustaría que sea como ella.
Recibía los saludos y llamadas de los chicos de Imagen, donde trabaja Carlos, en especial la de un amigo incondicional que es Betito, en esos momentos uno sabe quien es tu amigo realmente y nosotros nos dimos cuenta que estamos rodeados de muy buenos amigos.
Mi bb era lo que más quería y por él estaba dispuesta aguantar todo, ahora puedo decir literalmente “TODO” cuando planeamos tener un bb nos moríamos de miedo, no por tenerlo sino por lo que implica tener un bb, darle los mejores cuidados y una buena calidad de vida y cuando lo comprobamos por un test fuimos tan felices, Carlos paseaba con su test y se le veía tan feliz, luego fuimos a mi primer control con la doctora Zevallos en la clínica Sánchez Ferrer, donde lo vimos por primera vez, se nos partió el alma viendo a nuestro hijo en esa pantalla moviéndose, lleno de vida, fue una experiencia deliciosa, algo que se vive una sola vez en tu vida, nos agarramos de la mano y juntos vimos a nuestro hijo.
Hoy dia compramos el silencio de una obstetra y le pedimos que pida a delivery pollo a la brasa y le invitamos un cuarto de pollo para ella, fue un chiste porque el cuarto del hosptial olía puro pollo y después de tanta grasa, llegó otra obstetra y nos midió la presión y nos encontró con la presión alta, así que nos dio una gritada de mil patadas, creo que el grito nos subió más la presión, no podiamos reclamar nada, los regaños era parte de nuestro internado y la obstetra que había pedido el pollo llegó después y nos quedamos conversando con ella hasta tarde y nos contó que no había compartido el pollo con ella, sino que solo le habia invitado a la técnica, pero lo bueno de todo es que estas situaciones hace que el día, tarde o noche se pase rapido y nos podamos reír un poco.

lunes, 6 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 2: 19 de mayo

Primer día en el hospital Lazarte, me desperté deprimida. La soledad invadió mi alma, me sentía perdida, no sabía por qué estaba ahí, me levanté y me fui a bañar. La suerte que había agua caliente y me pude refrescar con agua tibia, me cambié y me fui a mi cama a dormir nuevamente, para mi mal, porque me desperté con dolor de cabeza, les dije a las obstetras y no me hicieron caso.
A las 2:00 p.m., hora de visita, mi cabeza me explotaba, mi presión volaba y nadie me hacía caso, llegué a vomitar antes del almuerzo y no tenía ganas de comer, ese día habían hecho una comida rica, lástima que no la pude devorar, para mi sorpresa se apareció mi mamá, eso me alegró mucho, ya que la tenía cerca y podía hacerle compañía a Carlos en la casa, es mejor mi mamá que la empleada para poder atender a tu esposo, pienso, yo con la clase de mamá que tengo, aparte ellos se llevan tan bien que me gusta la conexión que tienen.
Como a las 5:00 p.m., después de comer naranja que mi mamá se había encaletado para que no le quiten en la entrada, ya que no pueden ingresar nada de comida, ni fruta, al hospital, y con 8 mujeres hospitalizadas en el mismo cuarto y con un solo baño. Me dio ganas de vomitar nuevamente y el baño estaba ocupado, así que me fui al baño de la estación de obstetrices así que la obstetra después de gritar que habia vomitado todo su baño, me tuvo que hacer caso porque en su turno había vomitado dos veces. Mi cabeza reventaba, así que me dio un Nifedipino para la presión y un Paracetamol, para esto mi mamá se pudo quedar hasta las 6:00 p.m., la visita terminaba a las 5:00 p.m. se despidió de mi y me dejó descansando, resucité a las 10:00 p.m. ya mejorada con un hambre feroz, la suerte es que tenia fruta y pude comer algo.
Fue el peor día de mi vida, la depresión invadió mi alma y mi cuerpo de la peor manera, me veía encerrada, sola, y con 3 horas en la tarde de visita y ese día no pude ver a mi esposo, ya que tenia una reunión en el Gobierno Regional, pero la suerte es que no me vio cómo estaba, así que no se preocupaba. La suerte es que tengo una madre que vale por mil, ella es una enfermera A1, es mi amiga, mi compañera, ella es mi madre.
Llamé a Carlos cuando desperté y le conté que ya estaba mejor y que había terminado de comer algo, así que no se preocupe y me pasó con mi mamá para poder despedirme de ella y pueda descansar mejor y no se preocupe porque me dejó descansando en el hospital.

viernes, 3 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 1: 18 de mayo

26 semanas de gestación, aun no sé porque no hablan en meses sería mucho más fácil, entendí en todo este tiempo que los doctores se complican mucho en hablar.
Confirmado¡ me hospitalizo a las 2:00 p.m. en el hospital Lazarte, mi embarazo no va bien y en cualquier momento tengo que terminar mi embarazo, dicen ellos, según indicaciones del Dr. Edwards.
Salgo del consultorio y la secretaria del doctor que se parece a una tía hermana de mi mamá muy amablemente me hace mis papeles para hospitalizarme y se va al módulo de la mujer a coordinar donde iba ser mi cama. LISTO. Cama 202, estaba con Carlos esa mañana como siempre y agarrados de la mano nos fuimos a ver cómo era el ambiente del Módulo de la Mujer, nos atendió una obstetra muy amable, en el ambiente donde iba a estar habia 9 camas y un solo baño yo era la segunda cama entrando por la puerta, en realidad la ubicacion no estaba tan mal, el unico problema era el baño uno solo para 9 mujeres en espera o a punto de dar a luz.
Me fui a mi casa arreglar mi ropa, pienso que en una semana ya estoy lista para seguir mi embarazo en mi casa, me pongo triste porque de todas amenras tenia miedo, sabia que nadie se podia quedar en la noche conmigo y eso me aterraba, le doy indicaciones a Soledad mi empleada ya que ella se quedaba a cargo de la casa, la llamo a mi mama al celular, le digo que no se preocupe, que todo está bien pero por precaución me hospitalizo, "No es necesario que vengas, cualquier cosa nosotros te llamamos y vienes" eso fue lo que le dije pero en realidad lo que queria era que ella este a mi lado y me diga que todo estaba bien, mi Mamà es estresante a veces pero la mayor parte del tiempo ella es mi mejor amiga y mi mejor consejera.
Ya es la una de la tarde, Carlos me recoge del departamento y vamos almorzar a la casa de mis suegros, era cumpleaños de Jessie, habían preparado cuy y mi suegrita linda me había hecho frito para mí, ya que el guisado no mucho me gusta, encontré a Don Segundo con su esposa, que habian ido a saludar, ellos son personas que estimo y respeto mucho y llego la hora de retirarme, me despedí de todos con una sonrisa, todos estábamos felices, yo estaba más nerviosa que la patada, nunca me había hospitalizado tanto tiempo y menos en hospital, Dios nos dio una cachetada ida y vuelta, cuando Salí embarazada quedamos con Carlos que nunca íbamos a pisar el hospital que nos atenderíamos en la materno infantil y mírenme estoy camino al hospital, ya que es el mejor sitio para que mi bebé nazca, me dicen que tienen la mejor sala de neonatos.
Llegamos al modulo de la mujer, me instalé y Carlos se quedo conmigo hasta las 5:00 hora que terminaba la visita, ese día también conocí a Liz, embarazo de 37 semanas y Meche que era sobrina de una tía con 38 semanas, esa noche recuerdo que llore mucho, tenia miedo de quedarme sola, primera vez que nos separábamos y espero que esta sea la ultima vez.
Ya tarde llegaron mi cuñado Cesar y Fanny, su esposa, conversamos un rato, Cesar tan bello me dijo que tenia que estar relajada y tranquila que todo iba a salir bien y se fueron, me quede nuevamente sola, llamé a Carlos para decirle lo mucho que lo amaba y extrañaba, ya con esa llamada me quede tranquila asi que me aliste para dormir, cerré los ojos y trate de dormir y a cada hora me despertaba alguna luz, grito de alguna loca que estaba en trabajo de parto.
Son estos momentos donde te das cuenta quienes son los que te quieren, los que son realmente tus amigos...

miércoles, 1 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: Mucha fe, pero malos médicos (6 de mayo)

24 semanas y 2 días. Me explicaron mejor lo de la preeclampsia, una enfermedad que ataca solo en los embarazos y la “afortunada” fui yo.

La preeclampsia se trata de un problema que ocurre cuando una está embarazada. La causa precisa todavía se desconoce. Existen muchas teorías que se basan en que las causas pueden estar relacionadas a factores genéticos, alimentarios, vasculares, neurológicos, etc. Pero ninguna ha llegado a confirmarse, se reconoce por la hipertensión arterial, aumento de peso y proteínas en la orina. Los síntomas son: dolor de cabeza, mareos, zumbido en los oídos, somnolencia, visión doble, ceguera de golpe, vómito de sangre, hinchazón excesiva de los pies, pequeñas cantidades de orina, sangre en la orina, latidos del corazón rápido, nausea excesiva, vómitos excesivos, fiebre, dolor en el abdomen.

Me dicen que con la preeclampsia mi bebé puede morir dentro de mí, si se me sube mucho la presión a mi bebé le podría causar la muerte, no es juego, no es broma, no es algo sencillo, es algo malo, peligroso tanto para mi bebé como para mí, tengo que estar reposo, comer poca sal, poco líquido, nada de grasa. Pienso: ¿por qué a mí?, ¿por qué no puedo llevar un embarazo tranquilo? Y, como siempre, no hay respuesta, sólo debo tener confianza y la tengo, tengo tanta “FE” que ahora me pongo a recordar y me pregunto ¿qué es la fe? Porque hasta el último segundo de toda esta pesadilla tenía tanta fe que yo saldría de ese hospital con mi bebé y mi esposo directamente a mi casa, pero no fue así.

El Dr. Huatuco me pide que debo de hospitalizarme, ya que mi presión está muy alta, al día siguiente me voy al Hospital Lazarte Echegaray, en Rázuri, y hablo con el Dr. Catalán y me dice que no es necesario y solo me pasa interconsultas con oftalmología, endocrinología, cardiología y que cuando estén listos todos los informes de las especialidades que regrese a verlo para ver si es necesario internarme o no.

Ese día salí molesta del consultorio, estaba cansada de estar de doctor en doctor, de escuchar y no hacer nada. Lamentablemente, en mi embarazo conocí a cada doctor malo, inhumano, que solo lucran con las enfermedades de los pacientes.

Recuerdo que un día fui al Seguro de Albrecht, por emergencia, ya que me dolía el ombligo y me atendió la doctora Vizcarra, una doctora muy buena, me envió a hacerme unos análisis para descartar cualquier cosa y debía regresar con los resultados. Cuando regresé en la tarde ya con los resultados me tocó con el doctor Goicochea, un animal, pues mejor calificativo no lo hay. Me hizo sentir tan mal y salí de allí sin nada, no me recetó nada y lo único que escuché fueron idioteces: “Paras estresada, tensa, tu hijo se va morir si sigues igual, deja de celar a tu esposo, déjalo tranquilo, para que te voy a dar medicina para que tu hijo salga retardado”. Esas palabras son de un doctor que atiende a pacientes en emergencia y lo peor de todo me atendió a mí, una mujer embarazada y aún no sabía que sufría de presión alta porque nunca me dijeron nada, ese hombre pudo causar que mi presión arterial se altere.

Ya en la noche, en la tranquilidad de mi hogar, junto a mi esposo, quien me da ánimos para salir adelante siempre, conversamos en que todo saldría bien y soñamos con todo lo que íbamos a vivir con el gordo bebé, en los sitios que visitaríamos y nuestras mentes empezaron a soñar.

La preeclampsia y yo: El doctor Huatuco y el alto riesgo (24 de abril)

22 semanas de embarazo, son las 8:00pm, salimos de ver al Dr. Huatuco, en la clínica Cáceda, en la calle Almagro de Trujillo. Estamos mudos, aún no sabemos qué hacer ni qué decir exactamente, solo escuchamos: embarazo de alto riesgo.

Me recomendaron al Dr. Huatuco y así como me lo describieron era, me sentía muy bien con él, una persona con una calidad humana extraordinaria, muy delicado y se notaba que sabía su tema, es una persona muy sincera y me dijo la verdad. Se tomó 30 minutos sólo para ver el sexo del gordo bebé, yo sabía que era hombre, si me preguntan ¿cómo? No hay respuesta, solo sabía que dentro de mí crecía mi gordo, pero el doctor me lo confirmó. Al principio, no se dejaba, pero ya al último se dejó ver, claro después que el doctor me hiciera sentar y ponerme de costado.

Salimos y caminamos hacia el carro que estaba en la cochera y siento que mi vida se desmorona. No puedo llorar, no puedo llorar, no puedo llorar, eso es lo único que me repito para estar fuerte para él, para mi mundo, para mi vida, para mi esposo que me da ánimo, pero también que se nota en su cara preocupación, no me puede engañar, nos conocemos tanto que no nos podemos engañar, solo nos apoyamos mutuamente y eso hace que nos amemos más, sólo escucho que me dice: vamos a estar bien, sólo tienes que cuidarte, yo te cuidaré y todo va a salir bien.

Ya es tarde, pero igual nos vamos a Caracoleando (San Andrés), a nuestra estimulación para el gordo, entramos y todos estaban en la parte final, donde los padres se arrodillaban y abrazaban y le cantaban a la barriga o sea al bebé, y no pude más, derramé una lágrima de tantas que iba a derramar más adelante. La suerte que nadie se dio cuenta, para mí esa lagrima fue un desfogue, un alivio, una sensación de libertad, pongo la mejor cara para despedirme, algunas dirán “qué fuerte”. Yo pienso que no es que sea fuerte sino que soy de las personas que no le gustan que me vean llorar, nadie tiene que saber de tus problemas o hacerte tener lástima, problemas, dificultades van a existir hasta el último día de tu vida. Eso depende de ti, en cómo manejes tus emociones. Un día me dijo mi tío Elmo, hermano de mi papá Benjamín: “Si en la vida no existiera problemas, esto no sería vida y sería todo tan aburrido”.

martes, 30 de junio de 2009

La preeclampsia y yo

Esta es una historia de amor, una historia de esperanza, un anhelo de querer tener a alguien para compartir mi vida, para darle todo mi amor. Conocer el dolor y que éste desaparezca con sola una mirada lo vale todo, una historia de 18 días que contaré día a día con la única necesidad de cerrar las heridas causadas por el destino. Quisiera pensarlo así, de la maldita preeclampsia que de cien me tocó a mí. Digo que es una historia de amor, ya que sólo una madre puede soportar todo lo que viví por un bebe deseado y esperado por todos.

“Dios sabe porque hace las cosas”. No creo que Dios haga las cosas para que nosotros conozcamos el dolor de perder un hijo, esposo, madre, padre, un ser querido, si él murió por nosotros para que no conozcamos el dolor, no entiendo a la gente que dice eso en momentos difíciles. Creo que no sabemos decir otra cosa más, una vez una persona me dijo que Dios tenía una sabiduría ilimitada, que él hace lo correcto en todas las situaciones, pensando en nuestro futuro, sus motivos son puros y debemos entenderlo y si no es así debemos aceptarlo con resignación.

Tengo tantas preguntas, me respondo sola para que mi dolor sea menos doloroso, lloro para que se me sequen las lágrimas, para que se acabe mi tristeza y se aleje mi dolor, me siento vacía viendo la marca que dejó el nacimiento de Armandito, no me siento sola, ya que a mi lado tengo un gran hombre que llena mi vida totalmente, a veces siento que viví todo esto para no volver a querer con ansias algo, para sentir la presencia de Dios, para darme cuenta lo fuerte que soy, no lo sé, solo sé que estoy acá sentada escribiendo como parte de una terapia para recordar, analizar y olvidar la tragedia que me tocó vivir.

En todo el tiempo que estuve internada aprendí a rezar con mis dedos, ya que no tenia un rosario y no lo pedí ya que no quería que la gente sepa que le pedía a Dios que me cuide y que cuide a mi bebe. El año pasado me fui en peregrinación a Otuzco y le pedí a la Virgencita que si estaba embarazada cuide de mi bebe y que por este año volvería hacerlo con mi esposo para agradecerle por la felicidad tan grande de ser madre.

Toda la gente en este momento te dice que le pidas a Dios y que él es el único que puede todo, que él decide lo que va ser tu mañana, lo curioso es que cuando estaba velando a mi hijo me regalaron un rosario, el más bello que pude tener en toda mi vida y eso que estudié en colegio religioso. Ahora anda con Carlos y conmigo por todo nuestro camino, ese rosario representa todas las noches en la que nos quedamos en vela rezando y pidiendo por nuestro bebe, hablando con Dios, en ese rosario veo reflejada la mirada de mi bebe, la mirada que no volveré a ver, más que en mis sueños...

martes, 24 de febrero de 2009

Me caso...

Me quedan 4 días de ser soltera y casarme, mis amigas me preguntan porque me caso, y no creo que exista una respuesta clara para eso, intento sacra una explicación para todo lo que me esta pasando pero es imposible. Por ahora siento que estoy tomando la mejor decisión de mi vida, que si volviera el tiempo atrás repetiría todo igual para volver a conocer al hombre con el que me voy a casar, para volver a enamorarme de esa persona especial y si, estoy tomando la decisión correcta.

Algunos dicen que es demasiado prematuro para casarme, que no lo conozco bien y que no tenemos 15 años de estar juntos y en eso estoy totalmente de acuerdo, pero nunca se conoce a una persona totalmente y lo que vivo con Carlos es maravilloso, estamos envueltos en un nube de amor, de pasión, de ternura y cuando no estoy con el siento que ando perdida por la vida, creo que la respuesta a las miles de preguntas que se hacen es que simplemente estoy feliz y punto.

El sábado me caso, y va ser el día mas feliz de mis 30 años de vida porque me caso con el mejor hombre que he podido conocer y compartir mi vida con el, cada día que paso es el mejor día aun con las discusiones que podamos tener ya que la reconciliación es el mejor tema, el sábado una gran fiesta, comida, chela, whisky y una buena orquesta son los complemento ideales para que ese día todos nuestros invitados de lujo estén felices y se sientan bien atendidos.

Espero que todos los invitados se diviertan ese día y sean testigos fieles de la unión es esta hermosa pareja

lunes, 23 de febrero de 2009

Mi BB¡¡¡

En mi vientre crece el fruto del amor, tan mágico e inocente, como mariposa en su andar.
En mi vientre crece una vida que respira y se alimenta de la dulce miel de mis entrañas hasta llegar el momento en que la brisa roce su tierno cuerpecito y se produzca el milagro de la vida, invadiendo de felicidad los corazones de la gente que lo espera y pintando de color cada amanecer una nueva vida, un corazón latiente que emergerá en este mundo muestra de Dios, creación divina…el milagro de la vida eres tu mi amor…

Te espero con ansias Toribio….

Había una vez un niño que estaba apunto de nacer.....
¿Dios mío es verdad lo que me han dicho?
¿Que mañana tu me enviaras a la tierra?
¿Pero como voy a poder yo vivir? Soy tan pequeño y sin recursos...
Dios respondió: Entre todos los Ángeles yo he elegido uno especialmente para ti; El te espera y cuidara de ti.
Pero... Dice el niño... Aquí en el paraíso no hago otra cosa que reír y cantar, ¡¡Lo necesito para ser feliz!!
Dios dijo: Cada día tu ángel cantara para ti. Tú sentirás su amor y serás feliz.
El niño continúa... ¿Como podré entender lo que me dirá? No conozco su lenguaje
Es fácil dijo dios, tu ángel te dirá las mas dulces, las mas maravillosas palabras... Y con mucha paciencia y delicadeza tu ángel te enseñara a hablar.
El niño miro a Dios y dijo ¿Y que hare yo cuando te quiera hablar?
Dios sonrío al niño diciéndole, Tu ángel te enseñara a unir las manos y a rezar
El niño dijo: He oído decir que hay hombres malos sobre la tierra ¿Quien me protegerá?
Con mucha ternura dios respondió: ¡¡Tu ángel te defenderá, incluso poniendo a riesgo su vida!!
El niño se puso triste y dijo: Pero seré desgraciado porque no te veré...
Dios abrazo al niño y le dijo... Tu ángel te hablara de mi y te enseñara el camino para volver a mi, pero yo estaré siempre a tu lado.
Reinaba una gran paz en ese momento, unas voces que venían de la tierra se dejaron oír, sintiendo que el tiempo pasaba el niño pidió...
OH! Dios mío, si estoy a punto de partir, por favor dime primero el nombre de mi ángel...
Dios respondió:
El nombre de tu ángel no tiene importancia mi niño, tú lo llamaras simplemente...

¡MAMÁ!