jueves, 30 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 18: 04 de junio

Mi ojo derecho estaba hinchado ya que la presión estaba alta, ya estaba tranquila, cerca de mi estaba Carlos, hablábamos de cómo seria nuestra vida de ahora en adelante, hablábamos de nuestro futuro...hora de visita, en eso tenia que salir porque el doctor hacia la visita.

Llego el Dr. Román y me dijo que no me podía dar de alta ya que mi vida corría riesgo y el no quería ser responsable, así que no le dije nada, solo lo mire, por mi cabeza paso dejar todo y salir como una visitante mas, ya estaba cambiada, mi hermana me había traído ropa así que ya estaba lista para fugarme si no me daban de alta.

Regresó Carlos y le dije que el doctor No me iba a dar de alta, así que me puse a pensar, "pelear con el Residente Paredes del lazarte en Trujillo ayudo mucho, porque me acorde que el me había dicho que si no me quería quedar hospitalizada podía firmar mi alta voluntaria y salir, nadie me podía obligar a quedarme", así que hable con Carlos y me apoyaba en todo lo que le dije que iba hacer y me acompaño hablar con el Dr. Román, saque fuerza de donde no la había y trate de no llorar y con una voz fuerte, pero tranquila tome control de la situación y le dije al Dr. “En este momento de mi vida es imposible que mi presión este normal”, “Espero que usted entienda mi situación y me pueda apoyar para poder salir y enterrar a mi hijo”, “hay dos opciones: referirme nuevamente a Trujillo o firmar mi alta voluntaria” así que el Dr. Román me ayudo y me dijo que firmara mi alta voluntaria, me fui a mi cuarto y espere, firme todo y pude salir del hospital sin nada, con las manos vacías, adolorida, con un corte que va ser el recuerdo vivo que él nació, vivió y Dios se lo llevo.

Vele a mi Bebe con mi familia y con gente que pensé que nunca harían algo por mi y ahora les agradezco en el alma el haber rezado el rosario para mi angelito y a las 5:00 p.m. enterré a mi hijo en el cementerio del Carmen.

Regrese a mi casa con Carlos, no podía llorar, tenia que ser fuerte para el, tenia que ponerme la coraza de siempre, decirme a mi misma “ya basta” mi caballito es tan bello que Dios quería tenerlo de ángel, quiero pensar eso que llenarme de odio mi corazón.
Estoy en el baño con Carlos tomando una ducha, el mejor baño que me he dado después de 18 días, donde vi que mis miedos, dolores, tristezas, penas, anhelos, ilusiones, esperanza, todo se iba por el desagüe y así todo acabó...
END

viernes, 24 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 17: 03 de junio

No pude dormir, desde el lunes no duermo, talvez duerma por rato pero no me doy cuenta, me siento cansada, pero eso no me vence para salir adelante y recuperarme rápido para ir a ver a mi bebe, son las 11:00 a.m. y llego mi cuñada Melva con Carmen la esposa del hermano de Carlos, estoy tan feliz que ellas estén acá, son unas personas especiales, hoy es cumple de Melva y me siento honrada y nunca olvidare que su quema la paso viajando para poder verme y saludarme.

Coordinan con mis padres y se van a comer cuy, me fui a mi cuarto ya estaba servido el almuerzo, la señora que repartía el almuerzo era un sol conmigo, en la noche me llevaba mi leche o sino mi anís, me llevaba mi fruta y siempre me hablaba la señora de Dios y de esperanza.

Almorcé y de un rato me fui a ver a mi Caballito y la enfermera me permitió estar un rato con el, así que le hable de lo mucho que lo habíamos esperado, que papá siempre estaba afuera cuidándonos a los dos y siempre íbamos a estar con el, la enfermera se dio cuenta y me abrió una ventanita de su incubadora y olí su olor y pude verlo de mas cerca sin el brillo de la maquina, solo fue un rato ya que me dio miedo que le vaya a entrar algún microbio y no quería que eso pasara, así que lo cerré, antes le pregunte si podía tocarlo y como estaba con la via me dijo que mejor no porque tenia que estar sin la via, entonces quedamos que al día siguiente podía hacerlo, lavándome bien y desinfectándome con alcohol y para esto ya el suero se había acabado y la vía le iba a decir a la obstetra para que me la quite ya que era 3 días tiempo suficiente para cambiar la vía.

Llegue a mi cuarto feliz, le conté a Itamar de lo que sentí al ver a mi bebe y que mañana lo iba a tocar y que estaba reaccionando bien y talvez mañana le quiten el respirador, pero me sentí que tenia mucho calor, me mire en el espejo y tenia una sombra roja en mi cara, tuve miedo, me acosté en mi cama y trate de relajarme, no quería que me subiera la presión o me pase algo ya que mañana lo tocaría a mi bebe.

Regresaron para la hora de visita y se despiden de mi Melva, Carmen y Luchito que habían venido a visitarme, me siento tan bien que ellos estén acá, siento que me quieren y que estoy haciendo las cosas bien para que ellos me muestren su cariño de esa manera, junto con ellos llega mi Tia Maritza, mi mejor amiga Conchito, Paty mi hermana, mi Mamá y mi esposo Carlos, por primera vez estaba feliz que haya mucha gente a mi alrededor.

Termino la visita, Carlos se quedo conmigo y empecé a llorar sin motivo, solo tenia ganas de llorar y no sabia porque, llego la hora de que se vaya a cuidar a Armandito y después de un rato que el obstetra llego a medir mi presión me pude escapar y fui donde Carlos y lo abrace y seguí llorando, creo que me desahogue de todo lo que no había llorado en dos semanas o me dio depresión post parto, pero me sentí bien así que me fui a mi cuarto a dormir y el se quedo a lado de Armandito.

Me tome una pastilla para poder dormir y como a las 3:00 a.m. llego Carlos, me despertó y me dijo “Armandito esta mal” “Pensé que debías saberlo” así que fuimos y esperamos a que alguna enfermera salga avisarnos, en eso vimos llegar sangre y llego una maquina grande y después de un rato llamo una enfermera Gonzáles Man y fue Carlos y como se demoraba entre a UCI y estaba saliendo Carlos y me dio la peor noticia que me pudieran ver, es como si me estaban sacando el corazón, el dolor que había pasado en dos semanas de mi síndrome de hellp no era nada a este dolor que estaba sintiendo, no sabia que hacer, no pensaba, no atinaba a nada, me dieron a mi bebe para poder abrazarlo, lo bese y le dije que lo amaba que los 3 días que el me había regalado de ser madre y conocerlo, eran para mi lo máximo, llore, llore hasta mas no poder.

jueves, 23 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 16: 02 de junio

Me vino a ver temprano mi esposo, a darme un beso que me haría sentir mucho mejor, dolor no había, podía respirar bien, me sentía mucho mejor, me contó del bebe y me enseño su única foto que tengo, mi hermana Patty la tomo cuando el bebe salía en su cunero hacia cuidados intensivos, tenia una mano tan delicada y grandota, espere que pase visita el doctor y le pedí que me saque la sonda que me habían puesto y el doctor accedió, me receto un montón de pastillas, en cuanto se fueron me levante despacito, me dolía hasta el alma, pero eso no importaba tenia que estar de pie en la tarde, tenia que caminar hasta UCI para ver a mi BB, Itamar estaba desesperada ya que tenia miedo que se me salga un punto de la cesárea, me decía a cada rato “Échate tranquila, recién sales de sala” para esto camine hasta la puerta del cuarto, orine sola sin ayuda de nadie y menos utilice una chata para orinar, mentalmente me repetía que el dolor no existía que todo era psicológico, así que me daba ánimos pero era mentira, el dolor estaba existía, el peor que podía sentir, sentía que me jalaban todo por dentro y caminaba agachada, no podía pararme bien, solo pensaba en Armandito que tenia que prepararme para poder caminar hasta UCI.

Al terminar la visita, Carlos ya había hablado con la doctora de UCI para poder conocer a mi bebe, así que con la ayuda de mi Mamá y el permiso de la Obstetra pude llegar a UCI y ver junto a Carlos a mi Armandito, era hermoso, sus ojitos los abrió solo para mi, su mirada hizo que el dolor desapareciera, no pude contenerme y llore de alegría, observe su cuerpecito, tenia un color lindo, sus ojos de Carlos, mi nariz, sus manos y pies eran grandes, solo lo vi un momento ya que es un sitio donde los tienen con respirador y no quería incomodar a las enfermeras y menos llevar algún microbio donde estaba mi Armandito, mi caballito ….

Llegue a mi habitación con ayuda de mi esposo que estaba con nosotros y se quedo como hasta las 10 de la noche que se fue donde estaba nuestro bebe, nunca nos abandonaba y eso nos daba ánimos de seguir adelante, de sentir que no estábamos solos.

miércoles, 22 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: dia 15: 01 de junio

Llegaron los doctores a la visita, revisaron mis análisis y decidieron que debían operar, no podían esperar mas, mi vida corría peligro, ya no era el bebe, era yo, yo estaba tranquila, sola me daba fuerza, sabia que no habia otro dia más, asi que tenia que estar serena para que todo salga bien, no hice ni una pregunta, solo escuche y acepte lo que decian los doctores, mis plaquetas habian bajado a 50 eso era malo podia convulsionar.

Llame a Carlos y me dijo “Estoy saliendo” esas palabras para mi eran mi tranquilidad, estaba sola y serena, aparte ya había pasado por este momento, me levante, arregle mis cosas, me bañe, llego una técnica y me preparo para ir a sala, Itamar la chica con la que compartía cuarto conmigo se sorprendía que verme tan calmada que nos pusimos a conversar, vi una hora prudencial llame a Patty y le dije que ya era hora que le avise a Valentin.

Hoy cumplo 28 semanas, me encomendé a Dios y la Virgen de la Puerta, mi vida está en manos de los doctores, pero la ultima dedición la tenia Dios, y yo tengo toda la esperanza que todo salga bien, escuche muchas historia de bebes de menos de 7 meses que viven y ahora son todos unos profesionales, porque entonces no podia ser mi caso, tengo las ganas de tener a un bebe, tengo la posibilidad de darle una buena vida a este bebe y lo mas importante es que los tres formariamos una gran familia con mucho amor y respeto.

Tenia todo listo y la llamé a mi Mama, en eso llego con Patty, Valentín estaba arreglando todo ya que el era mi anestesiólogo, para esto había escrito una carta para Carlos que mi Mamá le tenia que entregar, ya que cuando el llegaba yo ya estaría en sala, en aquella carta le decía cuanto lo amaba y que el debía estar con nuestro bebe yo iba a estar sedada para el dolor así que yo pasaba a ser secundaria pero nuestro bebe iba a sentir que el estaba a su lado y que hoy día 01 de junio empezaba una hermosa aventura para los dos.
Ese dia llegaron mi suegra la Sra Beita, Cesar, Fanny y sus hijos, me alegre tanto que Carlos estaba acompañado ya que me imagine que el estaria mas asustado que yo.
Son las 2:30pm llega un técnico y me llevan a sala, llego la hora, solo un beso de Mamá hace que todo parezca fácil, estoy cubierta con una sabana del hospital totalmente desnuda, en sala hay un montón de personas de color verde, me estaba poniendo nerviosa, en eso solo pude reconocer los lentes y los ojos achinados de mi cuñado, donde él me moviliza hasta sala de operaciones y arregla todo para la operación, con el estaba segura, me sentía tranquila que el estaría en ese sitio tan frío, deberian poner unos cuadros decorativos pienso mientras estoy en sala viendo los doctores y enfermeras pasar.

Nunca olvidare su expresión del chino, estaba mas nervioso que yo, en eso uno de sus colegas le dice “Chinito cálmate, todo va salir bien” y el le contesta “Todo tiene que salir bien, si este es como mi hijo” en eso mi cuña me dice ya chinita respira profundo y duerme…………..

Me desperté en una sala mas fría y solo quería estar en mi cuarto, reponerme para ver a mi hijo, quería ver a Patty, mi hermana, yo sabia que ella podía entrar y podía preguntar por Armandito, en eso me ponen casi a la puerta y abren la puerta y la cabeza de mi hermana se asoma y me ve y me hace un gesto que todo salio bien, entonces me tranquilicé, pero no pude dormir, veía como se llenaba la sala de recuperación con hombres y mujeres que llegaban de sala de operación, a mi me inyectaban a cada rato un montón de cosas heladas, cuando salí pude ver a mi Carlitos esperándome en la puerta y junto con la enfermera me pudo llevar a mi cuarto y solo se que se quedo en el hospital a dormir en la puerta de UCI donde estaba nuestro bebe que había nacido pesando 1 kilo, era tan feliz que ni sentia dolor, queria pararme y ver a mi bebe, mi Mamá no se pudo quedar en el cuarto a cuidarme asi que se quedo en la parte de afuera y de rato en rato se iba a verme al cuarto. Recuerdo que esa noche no pude dormir, me la pase rezando y agradeciendo a Dios por la felicidad que sentia en ese momento, tenia TODO a un esposo maravilloso y a Armandito.

martes, 21 de julio de 2009

La Preeclampsia y yo: día 14: 31 de mayo

Domingo, hoy no pasó nada raro,. Los doctores llegaron con los mismos residentes, explicaron mi caso y lo mismo de siempre: “Bueno, doctor, la paciente es una paciente de síndrome de hellp……..”. No les digo que siempre empiezan así, lo bueno de todo es que hoy mi gran amor Carlos estuvo conmigo todo el día en el hospital. Ya habíamos aprendido como vernos sin que fastidien las obstetras y el entraba de rato en rato y dependiendo que obstetra estaba de turno le dejaba permanecer en mi cuarto.
A la una, Paty recoge a Carlos para llevarlo almorzar a la casa y regresaba al instante, mis papás están orgullosos de él y le están agradecidos por todo el apoyo que recibo de él, me cuida y se preocupa por mí, tal vez, en algun momento, su familia o alguna persona piense que él es una persona que no le gusta hacer algunas cosas, pero aprendi que Carlos por mí haría todo.
Sé que el amor que siento por este hombre es lo mas grande que puedo sentir en toda mi vida y la prueba de todo era que cuando él estaba conmigo en el internado para señoritas mi presión estaba tranquila y ese día no me daban Nifedipino y las obstetras se sorprendían al ver eso y le permitían estar a mi lado, pero lo peor era cuando tenía que regresar, yo soy una llorona y con él lloro hasta por una mosca, me gusta que me seque las lágrimas, que me acaricie y me consuele, una sola mirada de él para mí es un consuelo.
Hablé con Carlos para hacer una pañalada con sus amigos, una reunión solo hombres y que cada uno lleve solo pañales, sabíamos que ya en cualquier momento mi bebé nacía y así como ropa que tenía un montón también necesitaríamos pañales y quería que Carlitos celebre y se relaje un poco con sus amigos tomando unos tragos. Sé que eso le haría bien, pero él no quiso, me dice que cuando salgamos del hospital celebraríamos una semana, teníamos que hacer una presentación formal para que conozcan al gordo, tenía pensado en un video con las fotos que me tomé con mi barriga, mes por mes, y así el bebé tenga un recuerdo desde el primer día de su existencia.
Carlos regresó a Trujillo en la noche, sin saber que al día siguiente conocería a su hijo...

lunes, 20 de julio de 2009

La Preeclampsia y yo: dia 13: 30 de mayo

Por fin lo voy a ver, los doctores están haciendo una junta para ver si me operan ya que mis plaquetas están bajas y me puede venir una hemorragia y mi visión ya no es la misma, esta borrosa.

Estoy sin desayuno, preparada para la cesárea y todos están alarmados, los veo a los residentes, internos hablar por el pasillo del síndrome de hellp, ósea YO, entro en pánico, pero mi Mama esta hay así que tengo que estar tranquila, así que mejor duermo y me olvido de todo, pero no puedo dormir pero igual cerré los ojos, sabia que mi cuñado estaba conversando con los Doctores, así que por una parte estaba tranquila ya que Valentín me cuidaría y tomaría la mejor decisión.

Llego Valentín al cuarto y me dice que no me iban a operar y me enojo conmigo misma, con todos, quería gritar, llorar, agarrar a golpe a alguien, la incertidumbre te hace pensar en muchas cosas y mas si esta en peligro tu vida y lo mas importante por lo que estoy peleando, por el por Armando y me pongo a pensar y hacer muchas preguntas a mi misma ¿Estará bien en mi vientre?, ¿Soy una bomba de tiempo?, ¿Seré mala en querer que nazca?

Valentín me empieza a explicar lo de los análisis que no iba bien que o tenia que repetir todo en particular y me cerré y me enoje con el, le dije que no entendía y me di media vuelta, estuve tensa todo el día, la tenia a mi Mama a mi lado y quería aparentar ser fuerte, ningún doctor en ese momento me daba esperanza para mi BB y a mime miraban como una desahuciada.

En la noche ya mas calmada con la compañía de Carlos lo llame a Valentín y le pedí disculpa y me entendió como siempre lo hace, ya Carlos me explico como habían pasado las cosas y porque habían sucedido, los doctores ven que una hora, un día mas de vida es mejor para mi bb así que tenían que mantenerme hasta lo ultimo controlada y de emergencia llevarme al camal como siempre he llamado a sala de operación.

viernes, 17 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 12: 29 de mayo

Son las 9:00 a.m. y vi que ya estaban listos el doctor Camacho con los residentes y alumnos, empezaron por los cuartos del fondo y dieron de alta a 20 camas, era pura diversión porque al mediodía desfilaban las pacientes, saliendo con sus cosas, algunas con bebe, algunas sin nada, tal vez las recogian a sus bebes en la cunera y no me daba cuenta.
Pero lo malo que para la tarde ya esas camas estaban llenas.
Ese dia estaba conmigo Carlos, el hospital era como su casa tambien, casi podría decir que se internó junto conmigo, hubo muchas personas que nos apoyaron, la suerte que él trabaja con gente que me quiere y lo apoyaron en su trabajo.
Hasta el mismo rector, el Dr. Guerra estaba preocupado por mi estado, todos los chicos de imagen de la UPAO llamaban a Carlos para preguntar por mi y por el bebe, también me llamaba mi amiga Cecilia, Pato, mis amigas de El Golf.
Carlos se quedaba conmigo hasta la una de la tarde que se iba almorzar a mi casa y regresaba a las 3:00 p.m., a veces estábamos en el cuarto y otras estábamos en el pasadizo o en la entrada, por las ventanales que había en el hospital, donde se podía ver el centro comercial, tenía tantas ganas de salir y ver tiendas, ver algo más que doctores, agujas y todo eso.
Para la tarde vino a visitarme mi mamá y un rato mi hermana, que con toda esta situación a ella le tengo que agradecer toda mi vida por todo el apoyo que me daba, estaba pendiente de mí y de Carlos, ahora estamos mas unidas que nunca.

jueves, 16 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 11: 28 de mayo

Lunes, son las 4:00 a.m. y llega un vampiro de 50 años más o menos, totalmente canoso y prende la luz del cuarto y llama Rosita Mori y le respondo Rosina Man y me da la razón y me dice :“cierto”. Entonces respiro profundo y me doy ánimos, solo pienso en mi bb, que todo es por él y le digo: “Tiene que buscar algún sitio de donde sacar” y me responde el vampiro: “Pareces colador”. Y me saca una sonrisa, son casi dos semanas donde todos los días muy temprano me sacan sangre para ver mi plaquetas y otras cosas más que solo es poner buena cara y respirar profundo para ese pinchazo, al último hay dolores mas grandes en este mundo y mas duraderos.
Llegada la noche tenemos que escuchar todo lo que hablan los residentes e internos y obstetras del piso 4 de obstetricia del HNAAA, no pueden creer cómo hablan, puros chismes de los doctores y su vida privada, esa noche nos tocó un residente nuevo que le pusimos “Alejandro Fernández”, era un tipo muy bueno, pienso que era así, ya que había trabajado en la sierra y sé que los doctores que empiezan en la sierra, en la parte mas pobre, son personas con una muy buena calidad humana.
También había dos obstetras jóvenes, a una le pusimos Gloria Trevi ,ya que tenía su pelo igualito a la Trevi, y a la otra le pusimos "La habladora", ya que cuando venía al cuarto nos aconsejaba o contaba algo de su familia, la vida en el hospital puede ser buena y divertida.
Ese día también hubo muchas pacientes que llegaron de emergencia, era un lío en piso, ya que no había camas, las pacientes estaban en pasillo, ese día vi que mi caso no era nada comparado a la que otras chicas pasan con la preeclampsia, había un caso que la chica llegó convulsionando, otra que el bebe ya había muerto dentro por la presión alta, esa noche pensé mucho en mi bb, en todo el futuro que teníamos, en todo lo que íbamos a vivir los tres y pude quedarme dormida, soñando en lo que me esperaba al salir de este hospital junto con mi bebe y Carlitos.

miércoles, 15 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 10: 27 de mayo

Todos mis días empezaban a las 4:00 a.m., con la llegada de los vampiros para sacarme sangre, a las 5:30 a.m. llegaba la obstetra a checar mi presión y monitorear a mi caballito, así le había puesto yo, porque era un caballito su corazón y se movía como nadie, las hacía padecer a las obstetras.
A las 6:00 a.m., llegaba una técnica para ver cuánto había orinado, me pesaba y se iba y a las 8:00 a.m. llegaba la chica de Silsa, ella se encargaba de limpiar, pero con su palo golpeaba mi cama, esta chica era una desgracia para la limpieza y era bien seria que a mí me daba miedo decirle algo, así que aguantaba todas las mañanas que limpie de una manera horrorosa el cuarto.
Le tocó el turno a Delia, la única obstetra con quien mi caballito no quiso hacerse escuchar, ella hasta se molestó y me dijo que esos aparatos no servían, así que ella lo escuchaba con el estetoscopio, yo me quedaba mortificada porque no lo escuchaba y solo me quedaba confiar en su palabra.
Cuando llegó la doctora Lidia, una obstetra muy buena, un ángel, me hablaba bonito y su trato era muy bueno, le conté que estaba preocupada porque no lo había escuchado a mi bebe, así que la doctora me dijo que me iba monitorear con la máquina con papelito, es una máquina donde ven los latidos del bebe y los míos, pero salen en un papelito como un electro y al cabo de 20 minutos estábamos más tranquilos, pues vimos que mi bebe, aparte de caballito era un travieso que quería hacernos sufrir un poco y bueno de paso hacerle trabajar a la doctora Lidia.
Para la tarde, llegó Pepe Lucho, así llamábamos al doctor Malca, conversamos un rato y me dijo que solo Dios sabía la suerte de mi bebe, había niños de 6 meses que llegan y se van a sus casas y había niños que llegaban y nunca salían, pero yo confiaba que todo estaba bien, me sentí segura que todos estaban pendientes de la llegada de mi bebe, no de mí, porque yo en este momento me sentía secundaria, yo no importaba, él era el importante, él era por el que todos estaban sacrificando su tiempo de estar pendientes de mi Armandito, de mi bendición.
Mi salud se está deteriorando, lo siento, y lo peor es que los doctores me lo afirman, ahora duermo media sentada porque el pecho se me cierra, siento que me ahogo, mi nariz tiene una especie de alergia y no puedo respirar, mi visión no es buena, está media borrosa, ya no veo el cartel de al fondo de una casa evangélica y mi presión no baja la mínima de 110.
El único consuelo que tengo para resistir todo es una patadita, un simple movimiento de mi Armandito, ese caballito que escucho siempre cuando lo monitorean y les hace la guerra a las obstetras de esconderse.
Ahora sé que ser madre es una tarea difícil, pero que uno es capaz de aguantar todos los dolores del mundo por su hijo.

martes, 14 de julio de 2009

La preeclampsia y yo: día 9: 26 de mayo

Me desperté mucho mejor en ánimos, llegó el doctor Camacho, que era el jefe de piso y siempre con el apoyo de Jaime, el primo de Carlos que trabaja en Lima, en ESSALUD, pudimos coordinar para que estén atentos en la evolución de mi embarazo.
Todos los doctores sabían quién era yo y porqué estaba hospitalizada, estaba tranquila, me sentía segura, nada me iba a pasar, me cuidarían bien a mí y a mi bebe, después se coordinó con el doctor Malca, amigo de mi cuñado, él es jefe del área de Neonatos, así que se presentó una chica que trabajaba ahí y nos indicó que todo estaba listo, preparado para cuando venga mi bebe.
En la cesárea iba a estar mi cuñado, que es anestesiólogo, con él iba a estar más tranquila, más segura de entrar a esa sala tan fría, él me iba anestesiar y cuidar en la operación, dicen que la mayoría de muertes se dan por culpa de la anestesia.
Yo tenía miedo de cualquier cosa menos de la anestesia, sentí que podía dar más yo, poner toda mi fuerza, mi paciencia para poder aguantar un día más que para mi bebe era una semana de vida, no me importaba las agujas, las malas noches, los dolores, nada importaba, nada existía con tal de ver la cara de mi bebe, esa iba ser mi recompensa, la mirada de mi bebe.
Ese día, Carlos había llegado temprano a Chiclayo y mi hermana Paty lo hizo entrar al hospital y pude ver y abrazar a mi gordo, él es mi otra mitad, dicen que las almas gemelas no existen, bueno, se equivocan, si me preguntaran por qué estás enamorada de Carlos, yo solo les diría que vean su mirada y verán que su alma pura y limpia y enamorada de mí se ve reflejada en una mirada con brillo.
Se quedó todo el día conmigo, conversamos de cómo está la casa, de las cosas que teníamos que pagar, yo no quería que viaje todos los días porque eso me iba preocupar más, así que le pedí que solo viaje los fines de semana y así quedamos, al principio él se resistió, pero al último aceptó para mi tranquilidad, se fue almorzar y regresó y cuando terminó la visita se fue para Trujillo.
Lo que mas me gusta de mi relación y lo he valorado más aún en estos días que no estamos juntos y que podemos pensar en la soledad de la noche, es que tratamos de mantener una relación con mucho respeto y mucha comunicación, hacer las cosas que nosotros queramos, pero siempre contando con la tranquilidad del otro, que nunca nos olvidemos de decir al oído “TE AMO” o decirnos cosas bonitas, un beso de él es como el suero que me ponían para sentirme mejor.